Ellas no fueron solo «hermanas de»: Mi viaje con el Póker de Reinas de Vicenta Márquez de la Plata

Siempre he pensado que la historia oficial tiene una vista cansadísima. Se fija mucho en las coronas que brillan en el centro del salón y se olvida de las mentes brillantes que sostenían los muros desde los laterales. Hace poco cayó en mis manos «Póker de reinas», de Vicenta Márquez de la Plata (Editorial Casiopea).

Si nos paramos a pensar, todos conocemos a Carlos V. El del imperio donde no se ponía el sol, el de la mandíbula prominente… Muy bien. Pero, ¿qué pasa con Leonor, Isabel, María y Catalina? Sus hermanas no fueron meros peones en el tablero de ajedrez europeo; fueron las piezas que, a menudo, ganaron la partida sin que nadie les diera las gracias.

Lo que más me ha gustado de sumergirme en estas páginas es cómo la autora logra que dejes de verlas como retratos al óleo y empieces a verlas como mujeres de carne y hueso.

Leonor: Que tuvo que lidiar con matrimonios que eran auténticos pulsos políticos, primero en Portugal y luego en Francia.

Isabel: Cuya vida en Dinamarca fue, para ser sinceros, un auténtico calvario, demostrando una resiliencia que ya querríamos muchos hoy en día.

María (de Hungría): Una mujer con un perfil político de quitarse el sombrero, gobernadora de los Países Bajos y la mano derecha (y a veces la izquierda) de su hermano.

Catalina: Que terminó siendo reina de Portugal y manejó los hilos de una regencia con una mano izquierda envidiable.

Leyéndolas, te das cuenta de que la verdadera política de Estado se hacía en los aposentos de estas mujeres. Se escribían, se aconsejaban y, a veces, se salvaban la vida unas a otras en un mundo que iba a piñón fijo contra cualquier atisbo de poder femenino.

No es fácil escribir biografía histórica sin que parezca que te estás leyendo el manual de instrucciones. Pero Vicenta Márquez de la Plata tiene ese saber hacer que te engancha. Es una historiadora de los pies a la cabeza, pero escribe con una sensibilidad que te hace sentir que estás tomando un café con ella mientras te cuenta los hechos  —y las tragedias— de la corte. No se anda por las ramas; va al detalle que humaniza.

Y luego está la Editorial Casiopea. Soy muy fan de lo que hacen. En un mercado saturado de novedades efímeras, que una editorial apueste por libros que ponen el foco en la genealogía femenina es para quitarse el sombrero. Se nota que hay cariño en la edición, que no es un libro «producido en masa», sino una joya rescatada para personas que, como nosotros en nolaolvides, creemos que la historia está incompleta si nos faltan ellas.

Si buscas un libro que te reconcilie con el pasado y te demuestre que estas cuatro mujeres fueron figuras monumentales en un mundo diseñado por y para hombres, «Póker de reinas» es tu próxima parada. Me ha encantado porque no las victimiza, las empodera desde el rigor histórico.

Al terminarlo, te queda esa sensación agridulce de pensar: «¿Cómo es posible que no nos hayan contado esto antes en el colegio?». Pero bueno, para eso estamos aquí, ¿no? Para que no se las olvide.

#nolaolvides

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